En la primera generación de Pokémon hay un punto en el que el viaje se detiene sin más: un Snorlax está tumbado en mitad del camino, dormido. No sirve ningún combate, ningún truco, solo una flauta. Desde entonces quedó claro que una buena siesta frena a cualquier héroe, por muchas medallas que lleve ya encima.
Los Cojines Pokémon con silueta se lo toman en serio. Cada cojín está recortado siguiendo la silueta de su motivo y ribeteado en color por todo el contorno: Dragonite con las alas desplegadas, Gyarados con las fauces bien abiertas, Blastoise, Mew, Mewtwo y Snorlax dos veces, una sentado sobre un puñado de bayas y otra estirado boca abajo. Son de poliéster puro, lo bastante blandos para el sofá y lo bastante resistentes para el sitio fijo delante del televisor.
Para quienes prefieren tener a su Pokémon favorito en brazos antes que en una bola. Despertar a Snorlax, por cierto, sigue sin funcionar.